LA PALABRA MEDITACIÓN

meditacion


La palabra “meditación” y la palabra medicina proceden de la misma raíz.

Lo que la medicina es para el cuerpo, la meditación es para el alma. Es medicinal, es  curativa.

O cubres la herida o la curas, pero no puedes hacer ambas cosas al mismo tiempo. Y para curarla tienes que descubrirla – no cubrirla. Descubrirla, conocerla, penetrar en ella.

                                                                                     -Osho-

Descubrirla, aceptarla, conocerla, penetrar en ella, sufrirla. Y para mí, ese es el único significado de austeridad,

Lo que se necesita es una exploración de todo tu ser –sin prejuicios, sin condena. Porque encontrarás muchas cosas, que se te han dicho que son malas, pervertidas. Pero no te asustes, no te encojas, déjalas ser. Lo único que tienes que hacer es no condenarlas.

Estas simplemente viendo. Simplemente toma nota de lo que hay y sigue adelante. No lo condenes, no le pongas nombre. No te pongas a favor o en contra, no introduzcas prejuicios, porque eso es lo que te impide la exploración. Tu mundo interior se cierra inmediatamente, te pones tenso: ¡algo va mal! – vas hacia adentro y ves algo, y te da miedo que no esté bien, que sea algo malo: avaricia, lujuria, ira, envidia… ¡Dios mío! – ¡lo que hay en mí! – es mejor no mirar.

Por eso millones de personas no van hacia adentro.

Simplemente se sientan a la puerta de su casa. Viven en el portal toda su vida. ¡Es una vida de portería! Nunca abren la puerta de su casa. Y la casa tiene muchas habitaciones, es un palacio. Si entras te encontrarás con muchas cosas que otros te han dicho que estan mal, o que no están bien, o que no son apropiadas.

Tú sencillamente no lo sabes, simplemente mira y di: “Soy inocente. No sé quién hay aquí. Sólo he venido a explorar, a hacer ver”. Simplemente mira, observa, contempla la situación.

Encontrarás que tras, lo que hasta ahora tú llamabas amor, se oculta el odio. Simplemente, date cuenta…

Tras lo que hasta ahora tú has estado diciendo que era humildad, se ocultaba un ego. Simplemente, date cuenta…

Y una vez que has visto que ambos están juntos, ocurre algo extraño, se evaporan.

No tienes que hacer nada en absoluto. Has visto su secreto. El secreto que les ayudaba a mantenerse ocultos en ti. Y, ahora no tienen ningún lugar donde esconderse.

Entra dentro una y otra vez, y cada vez encontrarás menos gente, menos cosas allí. La multitud reunida dentro de ti, se irá marchando. Y no queda lejos el día en que te quedes solo, en que no haya nada más que espacio en tus manos.

Y, de repente, te habrás curado, estarás sano.

Sé que si sigues explorando tu mundo interior, sin ningún prejuicio, sin condena, sin aprecio, sin pensar en absoluto. Simplemente observando los hechos, todo lo que no es real, desaparecerá.

Y llega un día que te quedas solo, toda la multitud ha deaparecido; y en ese momento, por primera vez, sentirás lo que es la sanación psíquica.

Y desde la sanación psíquica, se abre la puerta a la sanación espiritual.

Esa puerta no hace falta que la abras, se abre por sí misma. Tú solamente tienes que llegar al centro psíquico y todo se abre. Te ha estado esperando, puede que por muchas vidas.

Cuando llegas, todo se abre inmediatamente, y desde esa lugar, no sólo te ves a ti mismo, ves toda la existencia, todas las estrellas, todo el cosmos.